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La ley de Dios
Los grandes principios de la
ley de Dios se hallan incorporados en los Diez
Mandamientos y ejemplificados en la vida de Cristo.
Expresan el amor de Dios, su voluntad y sus propósitos
en lo que concierne a la conducta y las relaciones
humanas y son obligatorios para todo individuo
en todas las edades. Esos preceptos son la base
del pacto que Dios ha hecho con su pueblo y la
norma que se usa en el juicio de Dios. Por medio
de la agencia del Espíritu Santo, definen
el pecado y despiertan el sentido de nuestra necesidad
de un Salvador. La salvación viene exclusivamente
por gracia y no por obras, pero su fruto es la
obediencia a los Mandamientos. Esta obediencia
desarrolla el carácter del buen cristiano
y produce una sensación de bienestar. Constituye
una evidencia de nuestro amor por el Señor
y de nuestra preocupación por nuestros
semejantes. La obediencia por fe demuestra el
poder que Cristo tiene para transformar vidas
y en consecuencia fortalece el testimonio del
cristiano
Exodo 20:1-17 Los diez mandamientos:
Entonces Dios habló estas palabras: Yo
Soy el Eterno tu Dios, que te saqué de
Egipto, de casa de servidumbre. "No tendrás
otros dioses fuera de mí. "No te harás
imagen, ni ninguna semejanza de lo que hay arriba
en el cielo, ni abajo en la tierra. No te inclinarás
a ellas, ni las honrarás. Porque el Eterno
tu Dios soy yo, fuerte, celoso, que visito la
maldad de los padres sobre los hijos, hasta la
tercera y la cuarta generación, a los que
me aborrecen. Pero trato con invariable amor por
mil generaciones a los que me aman y guardan mis
Mandamientos. No tomarás el nombre del
Eterno tu Dios en vano. Porque el Señor
no dará por inocente al que tome su nombre
en vano. Acuérdate del día sábado
para santificarlo. Seis días trabajarás
y harás toda tu obra. Pero el sábado
es el día de reposo del Señor tu
Dios. No hagas ningún trabajo en él;
ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo,
ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que
está dentro de tus puertas. Porque en seis
días el Eterno hizo el cielo, la tierra
y el mar, y todo lo que contienen, y reposó
en el séptimo día. Por eso, el Señor
bendijo el sábado y lo declaró santo.
Honra a tu padre v a tu madre, para que tus días
se alarguen en la tierra que el Señor tu
Dios te da. No matarás. No cometerás
adulterio. No hurtarás. No hablarás
contra tu prójimo falso testimonio. No
codiciarás la casa de tu prójimo,
no codiciarás la esposa de tu prójimo,
ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su
asno, ni cosa alguna de tu prójimo".
Salmos 40:7,8: Entonces dije: "Aquí
vengo, en el rollo del libro está escrito
de mí. "Dios mío, me deleito
en hacer tu voluntad, y tu Ley está en
medio de mi corazón".
Mateo 22:36-40: "Maestro, ¿cuál
es el mayor Mandamiento de la Ley?" Jesús
respondió: "Amarás al Señor
tu Dios con todo tu corazón, con toda tu
alma y toda tu mente. Este es el primero y el
mayor Mandamiento. Y el segundo es semejante a
éste: Amarás a tu prójimo
como a ti mismo. De estos dos Mandamientos penden
toda la Ley y los Profetas.
Deutoronomio 28:1-14: Si obedeces cabalmente la
voz del Eterno tu Dios, para cumplir todos sus
Mandamientos que te prescribo hoy, también
el Señor tu Dios, te exaltará sobre
todas las naciones de la tierra. Además
todas estas bendiciones vendrán sobre ti
y te alcanzarán, si obedeces la voz del
Eterno tu Dios: Bendito serás en la ciudad,
y bendito en el campo. Bendito el fruto de tu
vientre, de tu tierra y de tu ganado, tus vacas
y ovejas. Bendita tu cesta y el lugar donde amasas
tu harina. Bendito serás en tu entrar y
en tu salir. El Eterno vencerá a los que
se levanten contra ti. Por un camino vendrán
a ti, y por siete caminos huirán delante
de ti. El Eterno enviará bendición
a tus graneros, a todo lo que emprendas, y te
bendecirá en la tierra que el Eterno tu
Dios te da. El Señor te confirmará
por pueblo suyo santo, como te ha jurado, si guardas
los Mandamientos del Eterno tu Dios y andas en
sus caminos. Y todos los pueblos de la tierra
verán que el Nombre del Señor es
invocado sobre ti, y te temerán. El Eterno
te hará abundar en bienes en el fruto de
tu vientre, de tus animales y de tu tierra, en
el país que juró a tus padres que
te daría. El Eterno te abrirá su
rico tesoro, el cielo, para dar lluvia a tu tierra
a su tiempo, y para bendecir toda la obra de tus
manos. Prestarás a muchas naciones, y tú
no pedirás prestado. El Eterno te pondrá
por cabeza y no por cola, estarás encima
y nunca debajo; si obedeces los Mandamientos del
Eterno tu Dios, que hoy te ordeno que guardes
y cumplas. No te apartes de ninguna de las palabras
que te mando, ni a la derecha ni a la izquierda,
para ir en pos de otros dioses.
Mateo 5:17-20: No penséis que he venido
para abolir la Ley o los Profetas. No he venido
a invalidar, sino a cumplir. Os aseguro que mientras
existan el cielo y la tierra, ni una letra, ni
un punto de la Ley perecerán, sin que todo
se cumpla. Por lo tanto, el que viole uno de esos
Mandamientos muy pequeños, y así
enseñe a los hombres, muy pequeño
será en el reino de los cielos. Pero el
que los cumpla y los enseñe, ése
será grande en el reino de los cielos.
Porque os digo, que si vuestra justicia no es
mayor que la de los escribas y los fariseos, no
entraréis en el reino de los cielos.
Hebreos 8:8-10: Pero Dios reprendiéndolos
dijo: "Vienen días -dice el Señor-,
en que concertaré con la casa de Israel
y con la casa de Judá un nuevo pacto. No
como el pacto que hice con sus padres, el día
que los tomé por la mano para sacarlos
de Egipto. Porque ellos no permanecieron en mi
pacto, y me desentendí de ellos -dice el
Señor-. Este es el pacto que haré
con la casa de Israel, después de aquellos
días -dice el Señor-: Pondré
mis leyes en la mente de ellos, las escribiré
sobre su corazón; y seré su Dios,
y ellos serán mi pueblo.
Juan 15:7-10: Si permanecéis en mí,
y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo
lo que queráis, y os será hecho.
En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis
mucho fruto, y seáis mis discípulos.
Como el Padre me amó, también os
he amado. Permaneced en mi amor. Si guardáis
mis Mandamientos, permaneceréis en mi amor;
como yo también he guardado los Mandamientos
de mi Padre, y permanezco en su amor.
Efesios 2:8-10: Porque por gracia habéis
sido salvados por la fe. Y esto no proviene de
vosotros, sino que es el don de Dios. No por obras,
para que nadie se gloríe. Porque somos
hechura suya, creados en Cristo Jesús para
buenas obras, que Dios de antemano preparó
para que anduviésemos en ellas.
1 Juan 5:3: Porque en esto consiste el amor de
Dios, en que guardemos sus Mandamientos. Y sus
Mandamientos no son gravosos.
Romanos 8:3,4: Porque lo que era imposible a la
Ley, por cuanto era débil por la carne;
Dios, al enviar a su propio Hijo en semejanza
de carne de pecado, y como sacrificio por el pecado,
condenó al pecado en la carne;para que
la justicia que quiere la Ley se cumpla en nosotros,
que no andamos conforme a la carne, sino conforme
al Espíritu.
Salmos 19:7-14: La Ley del Eterno es perfecta,
que restaura el alma. El testimonio del Señor
es fiel, que hace sabio al sencillo. Los Mandamientos
del Eterno son rectos, que alegran el corazón.
El precepto del Eterno es puro, que alumbra los
ojos. El respeto del Señor es puro, que
permanece para siempre. Los juicios del Eterno
son verdad, todos justos. Son más deseables
que el oro, más que el oro muy afinado,
más dulces que la miel del panal. Además,
por medio de ellos tu siervo es instruido. En
guardarlos hay grande galardón. ¿Quién
podrá entender sus propios errores? Líbrame
de los que me son ocultos. Guarda a tu siervo
de la soberbia, para que no me domine. Entonces
seré íntegro, y estaré limpio
de gran rebelión. Sean gratos los dichos
de mi boca y la meditación de mi corazón
ante ti, oh Eterno, Roca mía y Redentor
mío.
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El Sábado
El benéfico Creador, después
de los seis días de la creación,
reposó en séptimo día e instituyó
el sábado para toda la humanidad como un
memorial de la creación. El cuarto mandamiento
de la inmutable ley de Dios requiere la observancia
de ese séptimo día sábado
como el día de reposo, adoración
y ministerio en armonía con la enseñanza
y la práctica de Jesús, el Señor
del sábado. El sábado es un día
de deleitosa comunión con Dios y con nuestros
semejantes. Es un símbolo de nuestra redención
en Cristo, una señal de nuestra santificación,
una muestra de nuestra fidelidad y una anticipación
de nuestro futuro eterno en el reino de Dios.
El sábado es la señal perpetua que
Dios ha dejado acerca de su pacto eterno entre
él y su pueblo. La gozosa observancia de
este tiempo sagrado, de tarde a tarde, de puesta
de sol a puesta de sol, constituye una celebración
de la actividad creadora y redentora de Dios.
Génesis 2:1-3:Así
quedaron acabados los cielos y la tierra, y todas
sus criaturas. Y acabó Dios en el séptimo
día la obra que hizo, y reposó en
el séptimo día de todo lo que había
hecho en la creación. Y Dios bendijo al
séptimo día, y lo santificó,
porque en él reposó de toda la obra
que había hecho en la creación.
Exodo 20:8-11: Acuérdate del día
sábado para santificarlo. Seis días
trabajarás y harás toda tu obra.
Pero el sábado es el día de reposo
del Señor tu Dios. No hagas ningún
trabajo en él; ni tú, ni tu hijo,
ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu
bestia, ni tu extranjero que está dentro
de tus puertas. Porque en seis días el
Eterno hizo el cielo, la tierra y el mar, y todo
lo que contienen, y reposó en el séptimo
día. Por eso, el Señor bendijo el
sábado y lo declaró santo.
Exodo 31:13-17: Di a los israelitas: Guardad mis
sábados, porque el sábado es señal
entre mí y vosotros por vuestras generaciones,
para que sepáis que Yo Soy el Eterno que
os santifico. Por eso guardad el sábado,
porque es santo para vosotros. El que lo profane,
morirá. Todo el que haga algún trabajo
en él, debe ser exterminado de su pueblo.
Seis días se trabajará, pero el
séptimo día es sábado de
completo reposo, consagrado al Eterno. Todo el
que haga algún trabajo en sábado,
morirá. Guardarán, pues, el sábado
los israelitas, celebrándolo de generación
en generación, por pacto perpetuo. Es señal
para siempre entre mí y los israelitas,
porque en seis días el Señor hizo
los cielos y la tierra, y en el séptimo
día cesó y reposó.
Lucas 4:16: Y Jesús fue a Nazaret, donde
se había criado, y conforme a su costumbre,
el día sábado fue a la sinagoga,
y se levantó a leer.
Isaías 56:5,6: Así dice el Eterno:
Guardad el derecho, y practicad la justicia; porque
mi salvación está a punto de llegar,
y mi justicia a punto de manifestarse. Dichoso
el hombre que hace esto, el hombre que se aferra
a ello, que guarda el sábado sin profanarlo,
y se guarda de hacer todo mal. Y el extranjero
que se haya unido al Eterno, no diga: 'El Eterno
me excluirá de su pueblo'. Ni diga el eunuco:
'Soy árbol seco'. Porque así dice
el Eterno a los eunucos que guarden mis sábados,
y elijan lo que yo quiero, y abracen mi pacto:
Yo les daré lugar dentro de mi casa y de
mis muros, un memorial y un nombre mejor que el
de hijos e hijas. Un nombre perpetuo les daré,
que nunca perecerá. Y a los extranjeros
que se unan al Eterno para servirle, para amar
el Nombre del Eterno y ser sus siervos, a todos
los que guarden el sábado sin profanarlo,
y se mantengan firmes en mi pacto
Isaías 58:13,14: Si retiras tu pie de pisotear
el sábado, de hacer tu voluntad en mi día
santo, y si al sábado llamas delicia, santo,
glorioso del Eterno, y lo veneras, no siguiendo
tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando
palabras vanas, entonces te deleitarás
en el Señor, y yo te haré subir
sobre las alturas de la tierra, y te sustentaré
con la herencia de Jacob tu padre; porque la boca
del Eterno lo ha dicho.
Mateo 12:1-12: Por ese tiempo, Jesús pasó
por los sembrados en sábado. Sus discípulos
sintieron hambre, y empezaron a arrancar espigas,
y a comer sus granos. Al verlo, los fariseos le
dijeron: "Tus discípulos hacen lo
que no está permitido hacer en sábado".
El respondió: "¿No habéis
leído qué hizo David cuando él
y los suyos tuvieron hambre? ¿Cómo
entró en la casa de Dios, y comió
los panes de la Presencia, que no le era permitido
comer a él, ni a los que estaban con él,
sino sólo a los sacerdotes? No habéis
leído en la Ley, que los sábados
en el templo los sacerdotes quebrantan el reposo
del sábado, y son sin culpa? Pues os digo
que uno mayor que el templo está aquí.
Si supieseis qué significa 'Misericordia
quiero y no sacrificio', no condenaríais
a los inocentes. Porque el Hijo del Hombre es
Señor del sábado. Sana a un paralítico
en sábado. De allí Jesús
fue a la sinagoga de ellos. Estaba allí
un hombre que tenía una mano seca. Y para
acusar a Jesús le preguntaron: "¿Es
permitido sanar en sábado?. El les contestó:
"¿Quién de vosotros, si la
única oveja que tiene se cayera en una
fosa en sábado, no le echa mano, y la saca?
Pues, ¿cuánto más vale un
hombre que una oveja? Así, es permisible
hacer bien en sábado"
Ezequiel 20:12,20: Les di también mis sábados,
para que fuesen una señal entre mí
y ellos, para que supiesen que Yo Soy el Eterno
que los santifico. ... "Santificad mis sábados,
y sean una señal entre mí y vosotros,
para que sepáis que yo, el Eterno, soy
vuestro Dios.
Deutoronomio 5:12-15: Guardarás el día
sábado para santificarlo, como el Eterno
tu Dios te ha mandado. Seis días trabajarás
y harás toda tu obra, pero el séptimo
día es sábado dedicado al Eterno
tu Dios. Ningún trabajo harás, ni
tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo,
ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni tu ganado,
ni el extranjero que está dentro de tus
puertas; para que descanse tu siervo y tu sierva
como tú. Acuérdate que fuiste esclavo
en Egipto, y que el Eterno tu Dios te sacó
de allí con mano fuerte y brazo extendido.
Por eso el Señor tu Dios te ha mandado
que guardes el sábado.
Hebreos 4:1-11: Siendo que la promesa de entrar
en su reposo, permanece aún, cuidad que
ninguno de vosotros parezca rezagado. Porque también
a vosotros, como a ellos, se nos anunció
el evangelio. Pero la Palabra que oyeron no les
aprovechó, porque no se unieron por la
fe a los que oyeron. Porque los que hemos creído
entramos en el reposo, según dijo: "Juré
en mi enojo, no entrarán en mi reposo",
aunque sus obras estaban acabadas desde la creación
del mundo. Porque en cierto lugar dijo así
del séptimo día: "Dios reposó
de todas sus obras en el séptimo día".
Y otra vez dice: "No entrarán en mi
reposo". Siendo que falta que algunos entren
en ese reposo, ya que los primeros en oír
el evangelio no entraron por su desobediencia,
Dios vuelve a fijar cierto día, y lo llama:
"Hoy". Y como queda dicho, mucho después
declara por medio de David: "Si hoy oís
su voz, no endurezcáis vuestro corazón".
Porque si Josué les hubiera dado el reposo,
no hablaría después de otro día.
Por tanto, queda un reposo sabático para
el pueblo de Dios. Porque el que ha entrado en
su reposo, también descansa de sus obras,
como Dios de las suyas. Procuremos, pues, entrar
en ese reposo. Que ninguno caiga en semejante
ejemplo de desobediencia.
Levíticos 23:32: Será para vosotros
día de completo reposo y ayuno. Desde el
día nueve del mes por la tarde, hasta la
tarde siguiente, guardaréis vuestro reposo.
De tarde a tarde guardaréis vuestro sábado.
Marcos 1:32: Cuando fue la tarde, en seguida que
el sol se puso, le trajeron todos los enfermos
y endemoniados.
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La Mayordomía
Somos mayordomos de Dios, quien
nos ha confiado tiempo y oportunidades, capacidades
y posesiones, y las bendiciones de la tierra y
sus recursos. Somos responsables ante él
de su uso correcto. Reconocemos que Dios, es el
dueño, al rendir fiel servicio tanto a
él como a nuestros semejantes y al devolver
los diezmos y dar ofrendas para la proclamación
de su Evangelio y el sosté y crecimiento
de su iglesia. La mayordomía es un privilegio
que Dios nos concede para ayudarnos a crecer en
amor y a obtener la victoria sobre el egoísmo
y la codicia. El mayordomo se regocija en las
bendiciones que otros reciben como resultado de
su fidelidad.
Génesis 1:26-28: Entonces
dijo Dios: "¡Hagamos al hombre a nuestra
imagen, conforme a nuestra semejanza! ¡Y
domine sobre los peces del mar, sobre las aves
del cielo, sobre el ganado y sobre todo animal
que se arrastra sobre la tierra!" Y creó
Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo
creó. Hombre y mujer los creó. Y
los bendijo Dios. Les dijo: "Fructificad
y multiplicaos. Llenad la tierra y gobernadla.
Dominad los peces del mar, las aves del cielo,
y todas las bestias que se mueven sobre la tierra".
Dijo también Dios: "Os doy toda planta
que da semilla, que está sobre la tierra,
y todo árbol que lleva fruto y da semilla.
Eso será vuestro alimento.
Génesis 2:15: Tomó, pues, Dios el
Eterno al hombre y lo puso en el huerto de Edén,
para que lo cultivara y lo guardara.
1 Crónicas 29:14: Porque, ¿quién
soy yo, y quién es mi pueblo, para que
pudiésemos ofrecer de nuestra voluntad
cosas semejantes, siendo todo tuyo? Lo que hemos
recibido de tu mano, eso te damos.
Ageo 1:3-11: Entonces vino Palabra del Eterno
por medio del profeta Ageo, que dijo: ¿Es
tiempo para vosotros de habitar en vuestras casas
enmaderadas, mientras que esta casa está
en ruinas?". Pues así dice el Eterno
Todopoderoso: "Considerad bien vuestros caminos.
"Sembráis mucho, y recobraís
poco. Coméis, y no os saciáis. Bebéis,
y quedáis con sed. Os vestís, y
no os abrigáis. Y el que trabaja a jornal,
recibe su jornal en saco roto". Así
dice el Eterno Todopoderoso: "Considerad
vuestros caminos. "Subid al monte, traed
madera, y reedificad la casa. Me complaceré
en ella, y me sentiré honrado" —dice
el Eterno. "Esperabais mucho y hallasteis
poco. Aun eso que guardáis en casa, yo
lo disipo con un soplo. ¿Por qué?
—dice el Eterno Todopoderoso—. Por
cuanto mi casa está en ruinas, y cada uno
de vosotros se apresura a edificar sólo
su propia casa. "Por eso el cielo detuvo
de vosotros la lluvia, y la tierra detuvo sus
frutos. "Llamé a la sequía
sobre esta tierra, sobre los montes, sobre el
trigo, sobre el vino, el aceite, y sobre todo
lo que produce el campo; sobre los hombres y las
bestias, y sobre todo trabajo de vuestras manos".
Malaquías 3:8-12: "¿Robará
el hombre a Dios? Pues vosotros me estáis
robando. Y preguntáis: '¿Qué
te estamos robando?' Los diezmos y las ofrendas.
"Malditos sois con maldición, porque
vosotros, la nación toda, me estáis
robando. "Traed el diezmo íntegro
al templo, y haya alimento en mi casa. Y pobadme
en esto —dice el Eterno Todopoderoso—,
a ver si no os abro las ventanas del cielo, y
vacío sobre vosotros bendición hasta
que sobreabunde. "Reprenderé también
por vosotros al devorador, para que no destruya
el fruto de la tierra; ni vuestra vid en el campo
sea estéril —dice el Eterno Todopoderoso.
"Y todas las naciones os llamarán
dichosos, porque seréis tierra deseable"
dice el Eterno Todopoderoso.
1 Corintios 9:9-14: Porque en la Ley de Moisés
está escrito: "No pondrás bozal
al buey que trilla". ¿Tiene Dios mayor
cuidado de los bueyes? ¿No lo dice expresamente
por nosotros? Pues por nosotros está escrito.
Porque con esperanza ha de arar el que ara; y
el que trilla, con esperanza de recibir el fruto.
Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual,
¿es gran cosa que cosechemos de vosotros
lo material?. Si otros tienen este derecho entre
vosotros, ¿no lo tenemos aún más
nosotros? Sin embargo, no hemos usado de este
derecho. Al contrario, antes soportamos todo,
para no poner ningún tropiezo al evangelio
de Cristo. ¿No sabéis que los que
prestan servicios sagrados, comen del templo;
y que los que sirven al altar, del altar participan?
El Señor ordenó que del mismo modo,
los que anuncian el evangelio, vivan del evangelio.
Mateo 23:23: "¡Ay de vosotros, escribas
y fariseos hipócritas! Porque dais el diezmo
de la menta, del eneldo y el comino; y dejáis
lo más importante de la Ley, a saber, la
justicia, la misericordia y la fidelidad. Esto
es necesario hacer, sin dejar lo otro.
2 Corintios 8:1-15: Ahora, hermanos, os damos
a conocer la gracia que Dios ha concedido a las
iglesias de Macedonia. Que en medio de una gran
prueba de tribulación, su rebosante gozo
y su extrema pobreza desbordaron en riquezas de
generosidad. Pues con agrado dieron conforme a
sus fuerzas, y aun sobre sus fuerzas. Y nos pidieron
con insistencia que aceptásemos el favor
de este servicio en bien de los santos. Y no hicieron
como esperábamos, sino que se dieron a
sí mismos primero al Señor y a nosotros
por la voluntad de Dios. De manera que exhortamos
a Tito, que tal como empezó, así
también acabe esta obra de gracia entre
vosotros. Por tanto, así como abundáis
en todo, en fe, en palabra, en ciencia, en toda
solicitud, y en vuestro amor hacia nosotros, que
también abundéis en esta gracia.
No hablo como quien manda, sino para poner a prueba,
por la diligencia de otros, la sinceridad de vuestro
amor. Porque ya conocéis la gracia de nuestro
Señor Jesucristo, que por amor de vosotros
se hizo pobre, siendo rico; para que vosotros
fueseis enriquecidos con su pobreza. En esto os
doy mi opinión que os conviene a vosotros.
El año pasado fuisteis los primeros, no
sólo en dar, sino también en querer
dar. Ahora, pues, llevadlo también a cabo,
para que como estuvisteis prontos a querer, así
también lo estéis en cumplir conforme
a lo que tenéis. Porque si la voluntad
está pronta, será acepta por lo
que tiene, no por lo que no tiene. No digo esto
para que paséis apuro, y que otros tengan
abundancia, sino para que en este tiempo, con
igualdad, vuestra abundancia supla la falta de
ellos, para que también la abundancia de
ellos supla vuestra falta, para que haya igualdad.
Como está escrito: "El que juntó
mucho, no tuvo de más; y el que poco, no
tuvo de menos".
Romanos 15:26,27: Porque Macedonia y Acaya tuvieron
por bien hacer una colecta para los pobres que
hay entre los santos de Jerusalén. Porque
les pareció bien, y son deudores a ellos.
Porque si los gentiles han sido hechos participantes
de sus bienes espirituales, deben también
servirles con los materiales.
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La conducta cristiana
Hemos sido llamados a constituir
un pueblo piadoso que piensa, siente y actúa
en armonía con los principios del cielo.
Con el fin de que el Espíritu Santo reproduzca
en nosotros el carácter de nuestro Señor,
nos ocupamos únicamente en actividades
que produzcan pureza cristiana, salud y gozo en
nuestras vidas. Esto significa que nuestras diversiones
y entretenimientos deben hallarse a la altura
de las más elevadas normas de la belleza
y el gusto cristianos. Sin dejar de reconocer
las diferencias culturales, nuestra vestimenta
debe ser sencilla, modesta y presentable, como
corresponde en el caso de individuos cuya verdadera
belleza no consiste en el adorno exterior, sino
en el ornato incorruptible de un espíritu
manso y apacible. Significa además que,
por cuanto nuestros cuerpos son templos del Espíritu
Santo, debemos cuidar de ellos en forma inteligente.
Junto con el descanso y el ejercicio adecuados
debemos adoptar el régimen alimenticio
más sano posible y abstenernos de los alimentos
impuros que identifican las Escrituras. Ya que
las bebidas alcohólicas, el tabaco y el
uso irresponsable de drogas y narcóticos
son dañinos para nuestro organismo, debemos
abstenernos también de ellos. En vez de
usarlos, debemos ocuparnos en todo lo que contribuya
a colocar nuestros pensamientos y cuerpos bajo
la disciplina de Cristo, quien desea para nosotros
gozo, bondad y salud perfecta.
Levíticos 11:1-47: El
Eterno dijo a Moisés y a Aarón:
Decid a los israelitas: De los animales terrestres,
éstos podéis comer: Podéis
comer cualquier animal rumiante de pezuña
hendida. Pero de los que rumian y de los que tienen
pezuña hendida, no comeréis: El
camello porque rumia pero no tiene pezuña
hendida. Lo tendréis por impuro. Ni el
tejón, porque rumia, pero no tiene pezuña
hendida. Lo tendréis por impuro. Ni la
liebre, porque parece que rumia, pero no tiene
pezuña hendida. La tendréis por
impura. Ni el cerdo, porque tiene pezuñas
hendidas, pero no rumia. Lo tendréis por
impuro. No comeréis su carne, ni tocaréis
su cuerpo muerto. Lo tendréis por impuro.
De todos los animales acuáticos, de mar
o de río, podéis comer todos los
que tienen aletas y escamas. Pero los reptiles
y animales acuáticos que no tienen aletas
ni escamas, los tendréis en abominación.
Os serán abominables. No comeréis
su carne, y abominaréis sus cuerpos muertos.
Todo animal acuático que no tenga aletas
y escamas, lo tendréis en abominación.
De las aves, éstas tendréis en abominación,
y no las comeréis. Serán abominables:
El águila, el quebrantahuesos, el azor,
el milano, el gallinazo y todas sus variedades.
El cuervo y sus especies. El avestruz, la lechuza,
la gaviota, y toda especie de gavilán.
El búho, el somormujo, el ibis, el calamón,
el pelícano y el buitre. La cigüeña
y toda especie de garza, la abubilla y el murciélago.
Abominaréis todo insecto que ande sobre
cuatro patas. Pero de los insectos alados que
andan sobre cuatro patas, podéis comer
los que tienen además otras patas para
saltar con ellas. De éstos podéis
comer: La langosta y sus especies, el langostín,
el argol y el hagab. Todos los demás insectos
alados de cuatro patas, los tendréis en
abominación. Por estos animales quedaréis
impuros. El que toque sus cuerpos muertos quedará
impuro hasta la tarde. El que lleve sus cadáveres
lavará sus vestidos, y quedará impuro
hasta la tarde. Todo animal que no tenga pezuña
hendida ni rumie lo tendréis por impuro.
El que los toque quedará impuro. De todos
los animales cuadrúpedos, tendréis
por impuros los que caminan sobre la planta de
sus pies. El que toque sus cuerpos muertos quedará
impuro hasta la tarde. El que lleve sus cuerpos
muertos, lavará sus vestidos, y quedará
impuro hasta la tarde. Los tendréis por
impuros. De los reptiles que se arrastran por
el suelo, tendréis por impuros: la comadreja,
el ratón, y la rana y todas sus variedades.
El erizo, el cocodrilo, el lagarto, la lagartija
y el camaleón. Estos tendréis por
impuros de todos los reptiles. El que los toque
cuando estén muertos, quedará impuro
hasta la tarde. Y todo objeto sobre el cual caiga
alguno de esos cadáveres, quedará
impuro; sea objeto de madera, vestido, piel, saco,
o cualquier instrumento de trabajo. Será
puesto en agua, y quedará impuro hasta
la tarde. Así quedará limpio. Si
alguno de esos animales cayera en una vasija de
barro, todo su contenido quedará impuro.
Romperéis la vasija. Todo alimento sobre
el cual caiga agua de esas vasijas, quedará
impuro, y toda bebida que haya en esas vasijas
quedará impura. Y todo objeto sobre el
que caiga algo de esos cadáveres, quedará
impuro. El horno o el hornillo serán derribados.
Son impuros, y por impuros los tendréis.
Con todo, la fuente y la cisterna de donde se
saca el agua, serán limpias. Pero lo que
haya tocado sus cuerpos muertos será impuro.
Si algo de esos cadáveres cae sobre alguna
semilla que se haya de sembrar, quedará
limpia. Pero si alguno de esos cadáveres
cae sobre semilla mojada, la tendréis por
impura. Si algún animal comestible se muere,
el que toque su cadáver quedará
impuro hasta la tarde. El que coma de su cuerpo
muerto, lavará sus vestidos, y quedará
impuro hasta la tarde. El que saque su cuerpo
muerto, lavará sus vestidos y quedará
impuro hasta la tarde. Todo reptil que se arrastra
sobre el suelo, es abominación. No se comerá.
No comáis ningún animal que se arrastra
sobre su vientre, o que tenga cuatro o más
patas y se arrastre sobre el suelo. Son abominación.
Por qué comer sólo carne limpia.
No os ensuciéis con ningún reptil
que se arrastra, no os contaminéis con
ellos, ni seáis impuros por ellos. Yo Soy
el Eterno vuestro Dios. Por eso os santificaréis
y seréis santos, porque Yo Soy santo. Así,
no os ensuciéis con ningún reptil.
Porque Yo Soy el Señor, que os hago subir
de Egipto para ser vuestro Dios. Sed, pues, santos,
porque Yo Soy santo. Esta es la ley acerca de
los animales, de las aves, de todo ser acuático
y de todo reptil; para que distingáis entre
lo puro y lo impuro, entre los animales que se
pueden comer y los que no se pueden comer.
Romanos 12:1,2: Así, hermanos, os ruego
por la misericordia de Dios, que presentéis
vuestro cuerpo en sacrificio vivo, santo, agradable
a Dios, que es vuestro culto razonable. Y no os
conforméis a este mundo, sino transformaos
mediante la renovación de vuestra mente,
para que podáis comprobar cuál es
la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
1 Juan 2:6: El que dice que está en él,
debe andar como él anduvo.
Efesios 5:1-21: Sed, pues, imitadores de Dios
como hijos amados, y andad en amor, como también
Cristo nos amó y se entregó a sí
mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios
en fragante aroma. Pero fornicación y toda
impureza o codicia, ni aun se nombre entre vosotros,
como conviene a santos, ni palabras indecentes,
ni necedades, ni chistes torpes, que no convienen;
sino acciones de gracias. Porque sabed bien que
ningún fornicario, impuro o avaro —que
es idólatra—, tiene herencia en el
reino de Cristo y de Dios. Nadie os engañe
con palabras vanas, porque por estas cosas viene
la ira de Dios sobre los desobedientes. Por tanto,
no participéis con ellos. En otro tiempo
erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor.
Andad como hijos de luz. Porque el fruto de la
luz consiste en toda bondad, justicia y verdad.
Buscad lo que agrada al Señor. No participéis
de las obras infructuosas de las tinieblas, antes
denunciadlas. Porque es vergonzoso hablar siquiera
de lo que ellos hacen en oculto. Todas las cosas
se manifiestan cuando son denunciadas por la luz.
Porque la luz es lo que manifiesta todo. Por eso
se dice: "Despierta, tú que duermes,
levántate de los muertos, y te alumbrará
Cristo". Entonces mirad con cuidado cómo
andáis, no como necios, sino como sabios.
Aprovechad bien el tiempo, porque los días
son malos. Por tanto, no seáis insensatos,
sino entendidos de cuál es la voluntad
del Señor. Y no os embriaguéis con
vino, que conduce al desenfreno. Antes sed llenos
del Espíritu. Hablad entre vosotros con
salmos, himnos y canciones espirituales, cantando
y alabando al Señor con todo el corazón.
Siempre dad gracias por todo al Dios y Padre,
en el Nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Sed sumisos unos a otros por reverencia hacia
Cristo.
Filipenses 4:8: Por lo demás, hermanos,
todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo
lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo
que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si
algo digno de alabanza, en eso pensad.
1 Corintios 6:19,20: ¿No sabéis
que vuestro cuerpo es templo del Espíritu
Santo, que está en vosotros, que tenéis
de Dios, Y que no sois vuestros? Porque habéis
sido comprados por precio. Por tanto, glorificad
a Dios en vuestro cuerpo.
1 Corintios 10:31: Así, si coméis,
o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo
todo para la gloria de Dios.
2 Corintios 6:14-7:1: No os unáis en yugo
desigual con los incrédulos. Porque, ¿qué
tiene en común la justicia con la injusticia?
¿Qué comunión tiene la luz
con las tinieblas? ¿Qué armonía
hay entre Cristo y el diablo? ¿O qué
parte tiene el creyente con el incrédulo?
¿Y qué acuerdo hay entre el templo
de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois
el templo del Dios viviente, como Dios dijo: "Habitaré
y andaré entre ellos. Seré su Dios,
y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, salid
de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor.
No toquéis lo impuro, y yo os recibiré.
Y seré vuestro Padre, y vosotros seréis
mis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso".
Así, amados, ya que tenemos tales promesas,
limpiémonos de toda impureza de la carne
y del espíritu, perfeccionando la santificación
en la reverencia a Dios.
2 Corintios 10:5: para derribar argumentos y toda
altivez que se levanta contra el conocimiento
de Dios, y cautivar todo pensamiento en obediencia
a Cristo.
1 Pedro 3:1-4: Igualmente vosotras, esposas, sed
sujetas a vuestros esposos, para que los que no
creen la Palabra, sean ganados sin palabra por
la conducta de sus esposas, al considerar vuestra
casta y respetuosa conducta. Vuestro adorno no
sea exterior con peinados ostentosos, atavíos
de oro, o vestidos lujosos, sino interno, del
corazón, en incorruptible belleza de un
espíritu manso y tranquilo, que es de gran
valor ante Dios.
3 Juan 2: Amado, deseo que prosperes en todo,
y tengas salud, así como prosperas espiritualmente.
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El matrimonio y la familia
El matrimonio fue establecido
por Dios en el Edén y Jesús afirmó
que constituía una unión de toda
la vida entre un hombre y una mujer, en amoroso
compañerismo. Para el cristiano, el compromiso
del matrimonio se hace con Dios así como
con el cónyuge y deben entrar en él
únicamente los contrayentes que comparten
una fe común. El amor mutuo, el honor,
el respeto y la responsabilidad constituyen la
trama de esta relación, la cual debe reflejar
el amor, la santidad, la intimidad y la permanencia
de la relación que existe entre Cristo
y su iglesia. En lo que se refiere al divorcio,
Jesús enseñó que la persona
que se divorcia de su cónyuge, excepto
por fornicación y se casa con otro, comete
adulterio. Si bien es cierto que algunas relaciones
familiares pueden estar lejos de ser ideales,
los cónyuges que se entregan enteramente
el uno al otro en Cristo, pueden lograr unidad
en amor por medio de la conducción del
Espíritu y el apoyo de la iglesia.
Génesis 2:8-25: Dios el
Eterno había plantado un huerto en Edén,
al oriente, y puso allí al hombre que había
formado. Dios el Eterno había hecho nacer
de la tierra toda clase de árboles hermosos
y buenos para comer. También el árbol
de la vida en medio del huerto, y el árbol
del conocimiento del bien y del mal. Y salía
de Edén un río que regaba el huerto,
y de allí se repartía en cuatro
ramales. El nombre del primero era Pisón,
que rodea toda la tierra de Havilá, donde
hay oro. El oro de esa tierra es bueno. Hay también
allí bedelio y ónice. El nombre
del segundo río es Gihón, que rodea
toda la tierra de Cus. El nombre del tercer río
es Tigris, que corre al oriente de Asiria. Y el
cuarto río es el Éufrates. Tomó,
pues, Dios el Eterno al hombre y lo puso en el
huerto de Edén, para que lo cultivara y
lo guardara. Y Dios el Eterno mandó al
hombre: "Puedes comer de todo árbol
del huerto, "pero del árbol del conocimiento
del bien y del mal no comerás, porque el
día que comas de él, morirás".Y
dijo Dios el Eterno: "No es bueno que el
hombre esté solo. Le haré una ayuda
idónea para él". Dios el Eterno,
que había formado de la tierra a todo animal
del campo y a toda ave del cielo, los había
traído a Adán, para que viera cómo
los había de llamar. Y el nombre que Adán
les dio, ése fue su nombre. Y Adán
puso nombre a todo animal doméstico, ave
del cielo y a todo animal del campo. Pero no se
halló ayuda idónea para Adán.
Entonces Dios el Eterno hizo caer un profundo
sueño sobre Adán, y mientras dormía
tomó una de sus costillas, y cerró
la carne en su lugar. Y de la costilla que Dios
el Eterno tomó del hombre, formó
una mujer, y la trajo al hombre. Entonces Adán
exclamó: "¡Esto es ahora hueso
de mis huesos y carne de mi carne! Será
llamada 'mujer', porque del varón fue tomada".
Por eso, el hombre dejará a su padre y
a su madre, se unirá a su esposa, y serán
una sola carne. Y Adán y su esposa estaban
desnudos, y no se avergonzaban el uno del otro.
Exodo 20:12: Honra a tu padre v a tu madre, para
que tus días se alarguen en la tierra que
el Señor tu Dios te da.
Deutoronomio 6:5-9: "Amarás al Señor
tu Dios con todo tu corazón, con toda tu
alma y con todo tu poder. "Y estas palabras
que te mando hoy, estarán sobre tu corazón.
"Las repetirás a tus hijos, y hablarás
de ellas cuando estés en casa o cuando
vayas por el camino, al acostarte y al levantarte.
"Las atarás a tu mano por señal,
y las tendrás entre tus ojos como una marca
en la frente. "Las escribirás en los
postes de tu casa y en tus puertas".
Proverbios 22:6: Adiestra al niño en el
camino que debe seguir, aunque sea anciano, no
se apartará de él.
Malaquías 4:5,6: "Mirad, yo os envío
al profeta Elías, antes que venga el grande
y terrible día del Eterno. El convertirá
el corazón de los padres a los hijos, y
el corazón de los hijos a los padres. No
sea que yo venga, y hiera el país con maldición.
Mateo 5:31,32: También fue dicho: 'Cualquiera
que se divorcia de su esposa, déle carta
de divorcio'.
"Pero yo os digo, el que se divorcia de su
esposa, a no ser por fornicación, la expone
a cometer adulterio. Y el que se casa con la divorciada,
comete adulterio.
Mateo 19:3-9: Entonces se le acercaron algunos
fariseos a tentarlo. Le preguntaron: "¿Es
lícito al hombre divorciarse de su esposa
por cualquier causa? El respondió: "¿No
habéis leído que al principio el
Creador los hizo hombre y mujer, por eso, dejará
el hombre a su padre y a su madre, y se unirá
a su esposa, y los dos serán una sola carne?
Así, ya no son dos, sino una sola carne.
Por tanto, lo que Dios unió, no lo separe
el hombre". Le dijeron: "Entonces, ¿por
qué Moisés mandó dar carta
de divorcio, y despedirla?" Dijo: "Por
la dureza de vuestro corazón Moisés
os permitió divorciaros de vuestras esposas.
Pero al principio no fue así. "Por
eso os digo: El que se divorcia de su esposa,
a no ser por fornicación, y se casa con
otra, comete adulterio".
Marcos 10:11,12: Y les dijo: "El que se divorcia
de su esposa, y se casa con otra, comete adulterio
contra ella. Y si ella se divorcia de su esposo,
y se casa con otro, comete adulterio
Lucas 16:18: Cualquiera que se divorcia de su
esposa, y se casa con otra, adultera. Y el que
se casa con la mujer divorciada, adultera.
Juan 2:1-11: Al tercer día hubo una boda
en Caná de Galilea, y estaba allí
la madre de Jesús. Y Jesús y sus
discípulos fueron invitados también
a la boda. Y como faltó el vino, la madre
de Jesús le dijo: "No tienen más
vino". Jesús respondió: "Mujer,
¿qué tengo que ver con eso? Aún
no ha llegado mi hora". Su madre dijo a los
que servían: "Haced todo lo que os
diga". Allí había seis tinajas
de piedra para agua, de las que usan los judíos
para la purificación. En cada una cabían
dos o tres cántaros (más de 50 lts).
Jesús les dijo: "Llenad estas tinajas
de agua". Y las llenaron hasta arriba. Después
les dijo: "Sacad ahora, y llevadlo al maestresala".
Y se lo llevaron. Cuando el maestresala gustó
el agua hecha vino, sin saber de dónde
era -aunque lo sabían los sirvientes que
habían sacado el agua-, el maestresala
llamó al novio, y le dijo: "Todo hombre
sirve primero el buen vino, y cuando han bebido
bien, sirve el inferior. Pero tú has guardado
el buen vino hasta ahora". Este milagro en
Caná de Galilea, fue la primera señal
que hizo Jesús. Así reveló
su gloria, y sus discípulos creyeron en
él.
1 Corintios 7:10,11: Pero a los que están
unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor:
Que la mujer no se aparte de su esposo. Y si se
aparta, que se quede sin casar, o reconcíliese
con su esposo. Y que el marido no abandone a su
esposa.
2 Corintios 6:14: No os unáis en yugo desigual
con los incrédulos. Porque, ¿qué
tiene en común la justicia con la injusticia?
¿Qué comunión tiene la luz
con las tinieblas?
Efesios 5:21-33: Sed sumisos unos a otros por
reverencia hacia Cristo. Casadas, estad sujetas
a vuestros esposos, como al Señor, porque
el esposo es la cabeza de la mujer, así
como Cristo es la cabeza de la iglesia y Salvador
del cuerpo.
Efesios 6:1-4: Hijos, obedeced en el Señor
a vuestros padres, porque esto es justo. "Honra
a tu padre y a tu madre —que es el primer
Mandamiento con promesa—, "para que
te vaya bien, y vivas largo tiempo sobre la tierra."
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